Varios fueron los hechos en el mes de septiembre que atrajeron la atención de la población mexicana: el proyecto para aumentar los impuestos al consumo, el supuesto secuestrador de un avión y luego el asesino del metro Balderas. Los dos últimos me hicieron pensar en alguna tetra urdida por el gobierno para que, los ciudadanos nos olvidáramos un poco de la propuesta del Ejecutivo Federal para incrementar los impuestos. Sin embargo, considero que el hecho del metro Balderas no tienen nada que ver con algún plan para distraer la atención de la población, sin que con ello quiera deslindar de su responsabilidad al gobierno.
Para mí, el asesino es una persona resentida, frustrada y obviamente padece algún trastorno mental, ya que sólo un desquiciado puede sacar un arma en medio de una multitud y luego disparar a quema ropa a dos personas más. Sin embargo, este hecho debería hacernos reflexionar sobre la grave situación por la que atraviesa nuestro país. Es decir, el desempleo y la pobreza van en aumento y mientras nuestros gobiernos no hacen nada para solucionarlo la situación social de nuestro país se va menoscabando cada día más. Así, el resentimiento y frustación también seguirán en aumento.
Para mí, el asesino es una persona resentida, frustrada y obviamente padece algún trastorno mental, ya que sólo un desquiciado puede sacar un arma en medio de una multitud y luego disparar a quema ropa a dos personas más. Sin embargo, este hecho debería hacernos reflexionar sobre la grave situación por la que atraviesa nuestro país. Es decir, el desempleo y la pobreza van en aumento y mientras nuestros gobiernos no hacen nada para solucionarlo la situación social de nuestro país se va menoscabando cada día más. Así, el resentimiento y frustación también seguirán en aumento.